31 de agosto de 2010

My big, fat & wonderful USA Tour'10 (IX)

Publicación planeada para el 27.08.2010


Desechada, por falta más de tiempo que de ganas, una visita al parque natural de Josemite, nuestra única aventura fuera de una gran ciudad ha sido ir al Gran Cañon del Colorado.

No sólo era la primera vez que iba a visitar este lugar sino que también ha sido mi primera experiencia en helicóptero. Nos han venido a recoger al hotel y nos han llevado a un pequeño aeropuerto. Allí, un piloto llamado David, se ha presentado como nuestro guía y nos ha explicado cómo debemos comportarnos dentro del aparato. A mí el tipo me ha parecido clavado a Matt Damon, así que en adelante será Matt. Iban con nosotros un par de parejas que parecían recién casados. Italianos y franceses. Conozco varias personas de esas nacionalidades y no los catalogaría como sosos así que atribuiré lo aburrido que eran pensando que su reciente boda los había dejado machacados.

La experiencia de volar en helicóptero me ha gustado pero he pasado muchísimo calor dentro del cubículo donde vamos los pasajeros. Matt nos iba explicando todo lo que veíamos de manera muy amena y con un acento muy de película: Graaaaaan Canyoooon, (le faltaba decir…yeaaaahhh). Hemos sobrevolado la prensa Hoover, algo pequeña respecto a lo que estamos acostumbrados pero lo realmente valorable es saber que se construyó en 1931.

Desde el despegue hasta que hemos aterrizado (¿se dice así para los helicópteros?) en pleno cañón, han pasado unos 20 minutos. Matt no has explicado que nos encontrábamos en una reserva india y nos ha sacado una especie de aperitivo con una botella de champan. La foto que me he sacado brindando dentro del cañón, en pleno desierto, será mi felicitación navideña. Je Je Je.

¿Qué como es el cañón? No hay palabras, sólo espectaculares fotos que no hacen justicia a lo llamativo e impresionante del lugar.








De vuelta a Las Vegas, donde ya habíamos visto la mayoría de cosas, una vuelta por el Strip y pérdida de 40$ jugando a la ruleta, el juego no es para mí. Pero hicimos bastantes fotos que serían las últimas de nuestro viaje a los USA. Queda un día en Nueva York, antes de irnos a casa. Puede dar la impresión de que Las Vegas no me ha gustado. Es un sitio curioso pero que a lo mejor debería haber conocido de otra manera o antes de ver lo magnificas que son algunas partes de este gran país. Las comparaciones son odiosas. Por cierto, que en Luxor si tenían Univisión Telemundo. Post obligado a la televisión latina en USA.

El Luxor en todo su esplendor.

"Conduzca con cuidado. Vuelva pronto" a la salida de Las Vegas. Es la parte trasera del cartel que abría el post inmediatamnete previo a este.

Plus: Tercer vuelo interno USA.

Las Vegas- Nueva York ha sido, de lejos, el mejor de los vuelos internos que hemos realizado. La compañía Continental me ha parecido la mejor. Otra vez, ya acostumbrados, nos han cobrado las maletas a facturar, pero el servicio a bordo no tenía nada que ver con la cutrez de Delta.

A diferencia de Delta, que en un vuelo de 7 horas nos dio un vaso de agua y nos cobraba por el visionado de películas (6$) y los auriculares (3$), Continental nos ha dado una hamburguesa (¿Cómo la han calentado?) y refrescos, nos ha puesto una película que bien podías ver usando tus cascos o comprando uno auriculares y su trato, en dos idiomas, ha sido mucho más amable que el de la primera..

Hecho todos los vuelos en USA…mi clasificación, como turista, de línea aérea serían:

1 Continetal

2 U.S Arways

358.984 Delta.

Venga que queda poco viaje pero algún post más.

30 de agosto de 2010

My big, fat & wonderful USA Tour'10 (VIII)

Publicación planeada para el 26.08.2010

Bienvenidos a la única ciudad del mundo (creo) con maquinas tragaperras en las cintas de equipaje…

Al margen de la imagen superficial, el aeropuerto McCarran es uno de los más bonitos que conozco.

Bienvenidos a…


¡Viva las Vegas! O eso dice la canción. La llamada Disneylandia de los adultos se reduce, aunque el juego es legal en todo el estado de Nevada, a un par de calles de la ciudad. Tres premisas son los principales reclamos: juego, sexo y alcohol a raudales. Las compras y los espectáculos son también parte de la oferta de este conjunto, algo grotesco, de hoteles y centros comerciales.


El cartel que os acabo de mostrar está a la entrada del Strip de las Vegas. En esa calle, abriendo el Mandalay y casi cerrando el Stratosphere, están los que son hoy los más famosos hoteles-Casino de la ciudad. Ciertamente impresionantes. Yo estoy alojado en El Luxor, no hay que ser muy inteligente para adivinar cual es la temática del complejo casino que tiene forma de pirámide y cuya entrada es una enorme esfinge. Los demás no se quedan atrás…

El New York...con montaña rusa incluída.

El París, con reproduccíón de una famosa torre, la Ópera, el Louvre y hasta el arco del Triunfo. El de rojo soy yo alucinando.

El Venecia.

Para mi el más bonito, el Bellagio. Escenario de Ocean's Eleven

Pero os aseguro que una vez visto uno, visto todos. Para diferenciarse todos tienen algo que merezca la pena ver pero en lo esencial son prácticamente iguales: Casino, grandísimos halls con todos los servicios y, muchos de ellos, tiendas de lujo. Como hall el más impresionante me ha parecido el Bellagio, con jardín botánico incluido, pero como monstruoso no creo que ninguno gane al Caesar Palace. Muchos ofrecen shows gratuitos que son seguidos por la muchedumbre que recorre la calle prácticamente a todas horas.

Cabria preguntarse si Prada o Chanel son muy exclusivos teniendo tres locales en la misma calle, pero da igual, todo aquí resulta excesivo y muy kistch. Un David de Miguel Ángel a tamaño natural rodeado de tiendas, o una Ópera Garnier de París con repartidores de teléfonos de prostitutas es algo llamativo, no lo voy a negar, pero una vez vista la sorpresa de una arquitectura del tipo “a ver quién imita mejor, ya se cansa uno de ver replicas como la de  la ciudad de Venecia, con la reproducción de la Plaza San Marcos cubierta por un poster de una tía en biquini anunciando un striptease show, o de la Torre Eiffel.

Cuando ya se ha paseado por los hoteles (no me resultó apasionante) y admirado la arquitectura se acabó la diversión turística, sólo queda gastar dinero o bien jugando, bien bebiendo, bien en sexo o bien en los cientos de espectáculos que ofrece la ciudad.

Hasta 6 espectáculos del Circo Del Sol se representan actualmente. Temporadas de conciertos de estrellas americanas, Barry Manilow o Cher, y shows puntuales de cantantes internacionales también se dan cita junto a un motón de espectáculos de todo tipo. A mí me llama poderosamente la atención el tema del Circo del sol. Yo los he visto y me dio la impresión de que era circo de toda la vida pero con maquillaje llamativo. Algo así como ponerle un cuerno al trapecista en la frente y cobrar por verlo 20 veces más de lo valía verlo antes. Obviamente estoy equivocado porque parece entusiasmar a todo el mundo. El coste de estos espectáculos no es barato, todos están por encima de los 60 dólares (la más barata) pero la oferta es impresionante. No es que sean más caros que en España, el precio es similar, pero cuando estás haciendo turismo hasta el último dólar (y más en USA) cuenta y de la oferta, brutal, no hay nada que me llame la atención: Los humoristas locales, son eso: muy locales y una versión troceada del Fantasma de la Ópera (¡lo que hay que ver!) no es algo que me apasione.

Para disfrutarlos no hay que salir del hotel. 6 shows se representan en el mío en este momento, pero sólo pasando al siguiente, y sin salir a la calle, me puedo encontrar con otros 6 más. Puentes, túneles, pasadizos y hasta un monorraíl comunican a todos los hoteles del strip en los que la actividad no para nunca. Si no sales a la calle, te da la sensación de que el tiempo no pasa.

De día (cuando sales a la calle). Vista del Excalibur.

Visto el Strip y sus atracciones, fuimos al Downtown, la parte más antigua de las vegas, a ver la calle Fremont y su enorme pantalla. La calle, peatonal, está llena de imitadores (Kiss, Michael Jackson, Dolly Parton y , obviamente, Elvis Presley) y chicas de cabaret llenas de plumas. La zona resulta, aunque es luminosa, muy decadente. Es la parte que más me ha gustado de la ciudad precisamente por eso. La calle está cubierta por una enorme pantalla de casi 500 metros de largo que me pareció el más fabuloso de los espectáculos gratuitos de la ciudad. Yo vi un montaje de Queen muy bueno.

Casino que da nombre a la calle ¿O es al reves?

Luminoso más famoso que la Coca Cola.

Espectacular pantalla

Del Strip al Downtown hay un autobús que te lleva. En el trayecto puedes ver lo desértico del lugar y lo deprimente que resulta todo lo alejado de las luces de neón. Te das cuenta de lo artificial que resulta todo en esta ciudad. Como sus imitaciones, nada es real y eso parece ser lo divertido de una ciudad que abruma precisamente por esa necesidad de divertir. Tener una depresión aquí es como tenerla en navidad...

El sexo, previo pago, es omnipresente. Un montón de repartidores te lo ofrecen mediante tarjetas que ofertan chicas durante todo el tiempo. La bebida es cara, gratis si juegas pero para que te la den deben verte jugando bastante rato y las entradas a las discotecas, que prometen celebrities en muchas de ellas, son también caras y sin consumición.

No faltan en la ciudad sus conocidas capillas de bodas. La mayoría de los hoteles tiene la suya (hay que verla) pero también las hay fuera. Es curioso. En una ciudad donde la lujuria y la avaricia, dos de los 4 pecados capitales, se promueven con tanto ímpetu, encontramos la Santa Biblia en el primer cajón del hotel.

¿Decepcionado? No. Ya me lo habían comentado. ¿Impresionado? Sin duda. Que el ser humano haya sido capaz de montar semejante show en mitad de un desierto y que la gente lo tome como destino de vacaciones, es algo a valorar. Con temperaturas que superan los 45 grados centígrados, es una hazaña estar por la calle, pero más calor pasaré, sin duda, en pleno desierto cuando visite el Gran Cañon del Colorado, pero será en mi próximo capítulo.


29 de agosto de 2010

My big, fat & wonderful USA Tour'10 (VII)

Las posibilidades de conexión a Internet en Las Vegas se esfumaron. Así que fui almacenando lo que he ido escribiendo y ahora podréis leer las cuatro últimas partes como yo quería que me quedarán. Afortunadamente el aeropuerto de New York tiene Wi-fi gratis y esperando el avión que me llevará  a casa, puedo publicar este post.

Publicación planeada para el 24.08.2010

Mi primer contacto con Los Ángeles ha sido un poco agridulce. Alojados en pleno Hollywood, la zona nos ha parecido lo que en España llamamos un gran polígono industrial. Algo chocante teniendo en cuenta lo bonito que nos pareció la entrada a la ciudad y las colinas que la delimitan.

Sin palabras.

El Observatorio Griffith.

Skyline del Downtown de la ciudad. ¿Algo sucio no?.

Lo primero que hicimos fue subir al observatorio Griffith desde donde tuvimos la primera visión de un conocido cartel y también unas increíbles vistas de esta alargadísima ciudad. Con construcciones que en raras ocasiones llegan a las tres alturas, es por eso que es muy extensa y, a veces, algo inhóspita. No hemos sufrido en ningún momento los temidos y famosos atascos pero los parkings son tan caros que para visitar el lugar más turístico lo hemos hecho en metro.

Sunset Boulevard y Hollywood Boulevard me han dejado muy decepcionado. Empecemos por el segundo. En Hollywood Blv están el famoso Teatro Chino, el cine El Capitán, el muy art-deco teatro Pantages, el hotel Roosevelt y buena parte de paseo de la fama, todo ello en no más de tres o cuatro manzanas.

El famoso Teatro Chino.

Desde donde los últimos años se entregan los premios de la academia.

También hay un centro comercial y hasta un Zara, pero el resto es tan decadente que da pena. No es el tipo de decadencia romántica, la calle está plagada de tiendas cutres, que venden souvenirs (salvo alguna excepción) cutres y ropa imposible. Ni los restaurantes de comida rápida se salvan. Al margen de las cuatro fotos obligadas y buscar a tus favoritos en el paseo de la fama, hay poco más que hacer en la zona. Sunset Boulevard, que también tiene cosas que ver, no ha corrido mejor suerte y resulta también un poco grotesco. Ya las guías avisan de la decadencia de la zona y de sus numerosos e infructuosos intentos de resurgir.

Un oasis en esa jungla es la primea gran tienda de música que he encontrado en los USA. En referencia a grandes tiendas, ni rastro en NY y aunque encontré más música en San Francisco, el local vacio de lo que fue la Virgin Store da una idea de lo que la música es hoy. Es verdad que aquí hay mucho movimiento de venta On Line y que, según leo, la piratería no es problema, pero a los que nos gusta la música nos da un poco de pena. Por eso me quede tan sorprendido con Amoeba Music. Un espectacular local que sólo tiene música pero con un catálogo nacional e internacional, nuevo o usado, que no he visto en ningún lugar que he visitado. Una gozada para los oídos y el resto de los sentidos.

¡Gracias Antonio!

Ya en coche, las distancias en la ciudad son enormes, hemos ido a la mítica puerta de los estudios de la Paramount. De camino, me he dado cuenta que había una cosa que me encantaba de esta ciudad que hasta entonces me estaba decepcionando: Está llena de carteles de cine y anuncios sobre los próximos estrenos televisivos, muchos de los cuales resultan prometedores.

Paramount Pictures. Míticos estudios.

Y de allí rumbo a Beverly Hills. Impresionante colección de casa y calles. Poco importa quién viva en las casas, lo impresionante es el conjunto. No hay mucho que contar de la zona que no se haya visto ya en múltiples películas pero lo que más me ha impresionado es Rodeo Drive y las calles que la rodean. Es la zona más exclusiva de la ciudad y aunque hay algunas firmas americanas, como Ralph Lauren, la zona está literalmente tomada por tiendas europeas. Dolce y Gabbana, Gucci, Versace, Burberrys, Louis Vuitton, Chanel, Armani, Salvatore Ferragamo, Ermenegildo Zegna…en fin, que podría seguir. A mí me pareció tan, pero tan, tan tan todo, que el exceso me resulta kitcsh. Las tiendas no me llaman la atención, porque la zona será bonita pero son muy parecidas en el resto del mundo. Y Rodeo Drive tendrá clase pero no deja de ser una imitación constante a Europa y viviendo en el original ¿quién quiere una copia? ¡Si hasta los coches (Ferraris, Mercedes y BMW’s) son europeos! Insisto que hay que conocerla por lo cuidadísima que está y por lo agradable que es pasear por ella. Una curiosidad dentro de esa joya que es Beverly Hills. Lo mejor ha sido visitarla en bermudas, camiseta y zapatillas, y con un aspecto terrible después de horas de paseo y el contraste que ofrecíamos con otros, también en bermudas pero mucho más “puestos”, que paseaban por la zona.
Lujo a la europea en...





Un poco de miedo da este conjunto escultórico. Se trata de una representación de una familia típica de Beverly Hills. Para echar a temblar ¿no?. Por cierto, está en la zona de Rodeo Drive.

Mucho me ha gustado la zona residencial del Park La Brea, con el centro comercial al aire libre llamado Farmers Park que resulta una contraposición elegante a lo excesivo de Rodeo Drive, y también el West Hollywood. La ciudad es tan grande que ofrece contrastes terribles dentro de cualquiera de sus larguísimos bulevares.

Fuera de eso las guías son parcas en comentar que visitar. El Downtown, Santa Mónica o Long Beach deben estar bien sin vienes con tiempo, pero nuestra estancia aquí era de dos días y todo el mundo nos recomendó visitar los estudios Universal así que, ese fue nuestro segundo día en la ciudad.


Otra vez sin atasco ¿Serán un mito? Llegamos a la puerta de la Universal City, donde además de estar los estudios de grabación, han montado un centro comercial y un parque temático. ¿Conocéis los Heron City de Madrid o Barcelona? Pues el centro comercial es igual a ellos pero muchísimo más grande. Nada nuevo si no fuera por la inmensidad del lugar y sus espectaculares luminosos. El parque temático es otra cosa.

Universal ha tirado de sus blockbusters cinematográficos y sus éxitos televisivos para montar un parque temático donde lo que manda es la alta tecnología y si es en 3D, mejor. Hay una atracción estrella que es el paseo por los estudios con varias simulaciones que resulta muy atractivo. No me gusta ser modesto con determinados temas, es más, me resultaría grotesco por eso diré que a veces leer tanto de lo que hay detrás de una película te quita factor de sorpresa y te muestras escéptico en algunas cosas pero debo reconocer que el resultado del tour es muy bueno. Simulaciones de Tiburón, Psicosis, un accidente de Metro o una fantasía en 3D de King Kong ciertamente espectacular se completa con anécdotas vividas dentro de los platós.

Krustiland...montaña rusa virtual.

Norman Bates... a por nosotros!

Decorado de La Guerra de Los Mundos. (Spielberg)

Lo mejor ha sido como han abierto la excursión. Hemos cogido el tour en castellano y nuestra guía ha empezado su relato así: “La prueba de que en Hollywood nada es lo que parece y donde que aquí puede pasar cualquier cosa quien les habla en castellano es una Japonesa que vive en los Estados Unidos”. La tipa, llamada Yoko, me ha caído genial. De hecho ha habido momentos de su relato que he pensado en sacarle una foto y hacerme una camiseta con su cara. Un personaje. Ha soltado alguna joya del tipo…

“ A esta zona la llamamos Europa, como ven es un pueblecito al que con sólo cambiarle el nombre lo convertimos en cualquier ciudad europea” ¿No es para llorar? Noooo, lo que sigue es aún mejor: que en un tour en castellano se hiciera el siguiente comentario después de pasar por ese plató: ¿Hay Europeos aquí? ¿Si? ¿De qué país?...eso sí que es para cortarse las venas.

Yoko speaking

La montaña rusa “virtual” de los Simpson, la cubierta de la Momia y la de agua (con la caída más grande de todas las que conozco de este tipo) de Jurassic Park son las atracciones más visitadas. Hay varias proyecciones 3D ( a veces 4D) como la divertidísima de Shreck o la de Terminator 2. Un fiasco de los más gordos de la industria, Waterworld, tiene un espectáculo muy bueno, repleto de efectos pirotécnicos. Lo más flojo del parque creo que es su pasaje del terror, pero siendo Universal la casa donde nacieron los más famosos monstruos del cine, resulta imprescindible entrar.

Un sitio bonito, muy de carton-piedra eso sí, del que podemos obtener otra imagen mítica, la de los estudios de la Warner Bros.

Si afináis la vista, os sonará.

Los atascos los he conocido camino al aeropuerto. Infernales autopistas con trazados imposibles atestadas de coches. Esperando al avión que me llevará a la ciudad más famosa del estado de Nevada, he escrito la mayor parte de esta crónica.

¿Volveré a Los Ángeles? No lo sé, la verdad. Me ha dejado un poco frío, no lo voy a negar y sé que no es una opinión solamente mía. A lo mejor es que estoy tan impresionado con San Francisco o Nueva York que por eso L.A. me ha decepcionado tanto, no lo sé. Tampoco, habiendo estado 2 días sería justo decir que es una ciudad horrible, por lo que diré que me llevo un grato recuerdo de ella y espero que me reciba con las manos abiertas la próxima vez que me nominen a un premio de la academia. (juas juas).
Plus:

Mi segundo vuelo interno en USA.

Otra vez nos han cobrado la maleta, 25 dolares c/u, cuando las hemos ido a facturar. El vuelo esta vez es cortito y lo hacemos con U.S Airways. Poco da que comentar un vuelo de una hora pero lo que me tiene alucinado es la psicosis con la seguridad.

La maleta la hemos tenido que llevar a un puesto de seguridad, luego quitarnos los zapatos (etc..) y para terminar hemos vivido un simulacro. No sé. De verdad. El tema me tiene frito y se te quitan las ganas de ir a ninguna parte.

Nos vemos en Las Vegas!

23 de agosto de 2010

My big, fat & wonderful USA Tour'10 (VI)

Hoy ha sido todo un día de carretera. Unas 500 millas entre San Francisco y Los Ángeles. Pueden ser algo menos pero hemos escogido el camino largo para conocer algunas zonas que son muy interesantes.

Nos han dado un Nissan Altima negro con el que hemos salido, con pena, de la ciudad por la ruta 101 dirección Sur. Al rato de estar en marcha he empezado a ver edificios de empresas tecnológicas y no ha sido hasta que he visto el cartel de Silicon Valley que no he caído donde estaba. Curioso lugar en el que no hemos parado.

De hecho no hemos detenido la marcha hasta llegar a Carmel. ¡Menudo acierto! El pueblo, en la península de Monterrey, es lugar de residencia de artistas y hasta tuvo a Clint Eastwood como alcalde. Lleno de casas bajas y todo muy verde es un sitio realmente precioso. Me ha parecido muy idílico y muy cuidado. Un remanso de paz y buena vida con buenas vistas. Muy limpio y cuidado hasta el mínimo detalle. No hemos podido sacar muchas fotos y la de una sola calle no hace justicia al lugar.

Una calle de Carmel

Allí he tomado un tentempié en forma de famosa galleta de canela americana...os acordáis…Mambru se fue a la guerra…qué dolor! qué dolor!, qué pena!


He empezado por los pies..

A la salida de Carmel el plato fuerte de este traslado en automóvil. La ruta 1, la Big South, es la ruta de la costa y te permite ir casi 1000 Km pegado al océano pacifico ofreciéndote un paisaje impresionante y pasando por varios parques nacionales. Nosotros la hemos hecho desde Carmel hasta San Luis Obispo, en donde hemos vuelto a tomar la 101. No hay adjetivos ni imágenes que hagan justicia al recorrido. Hemos visto casas espectaculares ocultas en los acantilados, calas de ensueño y alturas de vértigo. Un trayecto que no se me olvidará jamás y el mejor litoral que he recorrido hasta la fecha.

No hace justicia...a esa maravilla que es el Big Sur.

En San Luis Obispo hemos comido una Hamburguesa en una zona residencial que parecía el escenario típico de una película de terror adolescente. Es decir, un pueblecito típico americano de verano que de día muestra una cara y de noche otra. Cuando hemos salido de allí una curiosa coincidencia, serían dos, ha hecho que en la radio sonará el Music de Madonna cuando pasábamos frente a un resort llamado Madonna Inn. El complejo, ya lo conocía por internet, no tiene nada que ver con la cantante pero pegaba perfectamente con la música que sonaba en ese momento.

Las fotos desde el coche...es lo que tienen.

Mucha música después, algunas millas y un par de horas después hemos llegado a Santa Bárbara. Ya me habían avisado que era bonito y no me impresionó tanto como Carmel. Es un lugar precioso y muy cuidado, como todo lo que me he ido encontrando por el camino, con un aire muy mediterráneo que parece que es el resultado de la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1925.

Una calle de Santa Barbara con palmeras tipicamente californianas.

Desde allí hemos seguido viendo estupendas vistas, y comiéndonos algún atasco, hasta llegar a Los Ángeles.

Atardeciendo

¡Qué Emoción!

Estoy a pocos metros de Sunset Boulevard en un hotel que se llama precisamente Hollywood. No parece que Los Ángeles sea tan bonita ciudad como San Francisco o Nueva York pero estoy dispuesto, en el poco tiempo que tengo, a descubrir cuáles son sus encantos.

Cortito ¿no? Bueno, hacer millas en un país como Estados Unidos y sin navegador da para muchas emociones pero para no muchas fotos ni paradas ya que son una tacada de kilómetros a una velocidad máxima de 65 millas/h ( unos 105 Km/h). El viaje ha merecido la pena y lo repetiría sin dudarlo. Ah! Vuelvo a tener Wi:Fi gratis en el hotel…así que estaremos en contacto. Ahora son las 0.00 horas aquí...Feliz Lunes.

22 de agosto de 2010

My big, fat & wonderful USA Tour'10 (V)

Ya he cumplido una semana en los USA y antes de seguir mi recorrido por la ciudad de San Francisco me gustaría apuntar algunas cosas sobre lo que estoy viendo de los americanos. Obviamente con una semana no puedo hacer una tesis doctoral sobre el tema pero algunas cosas me han dejado sorprendido.

En muchos sitios he visto puestos en los que se reparten planos, guías o folletos de interés para los turistas y para los que no lo son. Estos materiales están expuestos de tal manera que podrías llevarte uno fácilmente pero hay un indicativo que te metas un dólar por la ranura para hacerte con él. Nada te impide irte con el sin pagar el dólar, pero todo el mundo lo pone. Me parece super civilizado, de verdad. Tendrán mil cosas como sociedad a las que se puede criticar pero también hay que ver las cosas buenas que tienen.

Pese al coste que tienen, tampoco son baratos de mantener aquí, todo el mundo va con un Smartphone. No existen teléfonos como los que son mayoría en España. He visto tantas Blackberrys e Iphones que pensaba que los regalaban con un McMenú.

Y otra cosa es que me he dado cuenta es que en Europa hemos aprendido de los USA a hacer de la información un espectáculo. Las noticias son estiradas hasta la saciedad y a todo titular sabroso se le añade un logo como si estuviéramos viendo una película de acción. La mezquita de la zona zero, el presunto islamismo de Obama o un informe sobre los huracanes se tratan en la tele, los periódicos son más serios, como si fueran un show, a veces, interminable. ¿no nos empieza a pasar lo mismo a nosotros?

Para acabar con este mini-análisis y aguar la fiesta a los agoreros que dicen que la prohibición de fumar acabará con el ocio en nuestro país diré que es un gustazo salir por ahí y no volver a casa lleno de olor a tabaco. Por cierto, los sitios no están por ello desiertos ni faltos de público.

En general, en una semana, tengo una opinión más positiva de esta sociedad de la que tenía, pero supongo que debería conocer todo el país para tener una correcta percepción de un país que sólo por su situación geográfica y extensión territorial ya es un privilegiado.

Y ahora volvemos a…

La diferencia horaria con España, 9 horas, me provoca cierto estress, no lo voy a negar, a la hora de publicar este diario de viaje y como ayer no me dio tiempo a comentar nada, hoy domingo (muchos lo leeréis el lunes) os cuento como han sido mis últimos dos días en San Francisco, ciudad de la que me voy en unas horas con mucha pena.

Después de todo lo que vimos los primeros días, tocaba conocer el Civic Center donde se encuentran varios edificios oficiales y un espectacular Ayuntamiento. En este edificio, cuya entrada es gratuita, reconozco muchas de las escenas de la película sobre Harvey Milk, activista homosexual, del que hay expuesto un busto. Milk y el alcalde Moscone fueron asesinados allí el 28 de noviembre de 1978 por un ex miembro del ayuntamiento llamado Dan White. El papel de Milk le valió un Oscar a Sean Penn y resulta muy emocionante visitar el recinto donde sucedió este hecho.

Ayuntamiento

Busto de Harvey Milk

Interior del Ayuntamiento


Impresionante edificio que llama la atención por sus espacios abiertos y su gran cúpula central. Dentro de los edificios que conforman este complejo se encuentran el Museo de Asia y el War Memorial Opera House.

Ópera

Castro es otra de las visitas típicas de la ciudad. Allí es donde se formo el movimiento que impulso a Milk al ayuntamiento y es seguramente el epicentro de activismo gay a nivel mundial. El cruce de las calles Castro y Market se corona con una enorme bandera multicolor, la más grande de las cientos que se pueden ver por la zona. El edificio más famoso es el Cine Castro cuyo programa de reposición de clásicos y películas de serie B me dejó encantado. De hecho me he traído la programación del mes para quedármela tipo póster. Nos gustó tanto la zona que pensamos en volver por la noche…y volvimos.

Market esquina Castro

Local de Harvey Milk en la zona

Cine Teatro Castro

Vista de Castro.

Pero antes conocimos el edificio más antiguo de la ciudad, Misión Dolores, que se construyó en 1791 y es, como dice la guía que me acompaña, la encarnación de las raíces hispánicas de la ciudad. Raíces que se dejan ver por todos lados y sobre todo, por el nombre de las calles de la ciudad.


Mission 

Volver al hotel, visitar las tiendas de Union Square un poco y vuelta a Castro para cenar. La zona no defrauda y está llena de gente un viernes por la noche, resulta muy viva y da gusto estar allí. Muchos restaurantes y bares que animan al personal desde horas muy tempranas para nosotros.



Me gustaría recordar el nombre del local en el que me metí a las 9 de la noche. Sonaban, y se veían vídeos, Kesha, Madonna, Britney, Lady Gaga, La Roux, M.I.A, Michael Jackson, Prince, Justin Timberlake…al rato de doy cuenta que me parece fantástica la música y pienso…¡qué bien, aquí no hay Bisbal! ¡ni Mecano! ¡ni El Canto del Loco!...vamos que lo pase genial disfrutando de una música que en España sólo puedo escuchar en un par de locales. Conclusión: El Castro mola mucho de día pero de noche es la bomba.




El útimo día visita a Fisherman Wharf y la zona de la bahía para ver si finalmente el Golden Gate se dejaba ver. Siendo sábado la zona estaba hasta arriba. Montones de familias se acercan a esa zona lúdica para comer y pasar el día. Es una ciudad fresca y con viento por lo que se pueden ver muchas cometas y, en el mar, muchos surfistas.



De camino, como siempre, andando hacia el puente nos topamos con un curioso parque y con una edificación que recuerda a templos europeos del renacimiento. Se trata de los restos de los pabellones de una exposición universal que aconteció después del terremoto de 1906. El lugar resulta bastante idílico y es aprovechado por los recién casados para hacerse fotos.




Y finalmente lo conseguimos. El día que empezó horrible se transformó en una soleada tarde que nos permitió cruzar y contemplar la joya de la ciudad en toda su amplitud. El puente más famoso del mundo hace honor a su nombre desde cualquier perspectiva, pero es recomendable cruzar a Sausalito para obtener las vistas más espectaculares.







Con el objetivo cumplido, y un montón de fotos que podéis ver, me despido de una ciudad en la que no dudaría ni un minuto quedarme a vivir si pudiera. Alucinante pese a su clima. Espero tener facilidades similares en mi próximo destino para poder actualizar el blog. Saludos a todos.

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